Sobre la soledad

Sobre la soledad

Los perros no nacen diseñados para estar solos, lo cual no quiere decir que no puedan aprender a dar normalidad a la soledad. Simplemente debemos tener en cuenta que este aprendizaje, por ser tan antinatural, debería producirse de forma gradual y ausencia total de miedo en todo el proceso.

Para las personas resulta difícil entender que el perro no lleve de serie la comprensión del encierro o el quedarse solo, tampoco somos sensibles a la falta de equilibrio entre lo que aporta nuestra constante interacción con ellos cuando estamos en casa y la completa ausencia de vida en la casa con nuestra partida.

Un mal aprendizaje sobre como quedarse solos en casa deriva en patologías graves como la ansiedad por separación.

Seguro que alguna vez escuchasteis la idea de que al adoptar a un perro o cuando llega un cachorro nuevo a casa es importante que desde el primer día conozca las reglas de la casa. Nada más lejos de la realidad, tenemos toda una vida para que aprenda esas reglas. Lo que de verdad necesitan en su nuevo hogar es conocerlo, adaptarse de forma gradual y sobre todo para que esa adaptación sea óptima necesitan sentirse seguros en el nuevo entorno.

El consejo “guárdale en la cocina o en su habitación y si ladra no le abras, aunque rasque o aúlle hasta que no esté callado” es la mejor manera de enseñarle que cuando se sienta inseguro da igual lo que haga, su conducta no puede ayudarle a controlar el entorno que le atemoriza.

La mayoría de entrenadores piensan en condicionamiento instrumental: el perro aprende a que le abran protestando y eso no debe ocurrir, la conducta calmada es la que abre la puerta.

Pero este planteamiento es simple y lleno de errores. Un planteamiento más adecuado es buscar la raíz de porque ladra y protesta: porque todavía no se siente seguro en soledad y no entiende nada de lo que está pasando con su vida, en un lugar desconocido, con gente desconocida. Esto es la semilla que aumenta la probabilidad de una futura ansiedad por separación, cuando en el futuro tenga algún altibajo emocional, el miedo registrado en esa etapa pudiera crecer y renacer ante la perspectiva de quedarse solo en casa.

Los consejos preventivos son fáciles de entender si utilizáis la empatía y el sentido común:

  • Intentar no dejar solo al recién llegado los primeros días. Mucha compañía y baja interacción. Hablarle de forma calmada, sin sobreexcitarlo y olvidarnos de cualquier exceso es un buen comienzo. Darle espacio y tiempo para que conozca la casa al ritmo que necesite.
  • Cuando él elija quedarse en algún lugar descansando, dejarle tranquilo y pasar de él.
  •  Aprovechar pequeños momentos para enseñarle gradualmente a no seguirnos por toda la casa, el aprendizaje de la independencia se muestra imprescindible. Cuando vamos a la cocina, al baño etc. Al levantarnos lo hacemos despacio, le mostramos la palma de la mano levantando el brazo y cerramos la puerta al entrar un breve tiempo en la nueva estancia, sin hablarle. Al salir actuamos con naturalidad, sin hablarle ni tocarle, continuamos hacia el salón y nos sentamos a ver la televisión. En poco tiempo el perro aprende que nuestras partidas son breves y que no sucede nada digno de atención. Si el perro muestra independencia y quiere estar solo, podemos aprovecharlo para acelerar el proceso. Si no es así, debemos entenderlo y ser muy graduales. Pasados unos días podemos empezar a guardarle en una habitación que conozca, con un maravilloso hueso, cerrando la puerta un breve espacio de tiempo. El primer paso para aprender a quedarse solo en casa es aprender a quedarse solo en una habitación, estando nosotros en la casa. Ese tiempo breve al principio, lo vamos extendiendo y cada vez es más natural y normal quedarse un tiempo solo.
  • Finalmente planificamos partidas cortas, en las que probablemente nuestro cachorro o perro adoptado entiende perfectamente que no pasa nada por quedarse solo en un entorno que conoce y en el que se siente seguro.
  • Un último consejo. No castigues nunca a los perros y mucho menos con soledad. Si le encierras como castigo, estarás enseñándole que cada vez que se quede guardado o solo es algo terrible.

Santi Jaime Vidal

Fuente: asociacioncaninapaseos.com/2016/05/